Me duele el dedo anular del pie izquierdo, sin bromas, me duela.
Justo a la hora de comer me doy uno de los llamados "golpes tontos" con una puerta y... ha urgencias.
Tres puntos de papel, medio pie embalado (Literal) y la promesa de que en 2 o 3 días estaré bien.
Pero llega la noche y el pie piensa diferente, ese corte sin importancia se convierte en doloroso, en real, en presente hasta el paracetamol.
Veremos mañana
Película: Adiós, Cigüeña, Adiós de Manuel Summers