domingo, 31 de agosto de 2008

Sala de Espera

Dolor, dolor, dolor, dolor, dolor, dolor, dolor, dolor...

Me duele el dedo anular del pie izquierdo, sin bromas, me duela.

Justo a la hora de comer me doy uno  de los llamados "golpes tontos" con una puerta y... ha urgencias.

Tres puntos de papel, medio pie embalado (Literal) y la promesa de que en  2 o 3 días estaré bien.

Pero llega la noche y el pie piensa diferente, ese corte sin importancia se convierte en doloroso, en real, en presente hasta el paracetamol.

Veremos mañana


Película: Adiós, Cigüeña, Adiós de Manuel Summers

No hay comentarios: